Vemos que los directorios de empresas que no nacieron digitales están teniendo dificultades en cuanto a ser proactivos ante esta revolución. Ello ocurre por diversas razones, como la falta de anticipación ante una digitalización que no hace más que acelerarse, y el hecho de intentar resolverla con los mecanismos habituales y desde un paradigma predigital instalado en la gran mayoría de sus integrantes.

 
La escasez digital hace que los directorios no reflexionen lo suficiente sobre cómo la digitalización podría transformar el modelo de negocio, ni que propicien e incentiven el desarrollo sostenido del talento digital en los cuadros ejecutivos. Priman los negocios tradicionales por sobre los beneficios de la transformación digital y su posible sustentabilidad.
 
Algunas recomendaciones para mejorar esta diversidad y sus beneficios:
 
1. Priorizar el tema en la agenda del directorio.
 
2. Capacitar, sensibilizar y concientizar al directorio en materia de cultura y negocios digitales. Hay varios directorios que ya han recibido programas a medida, cortos y potentes, dados por profesores o consultoras especializadas. Muchas veces también una evaluación del directorio realizada por un tercero de manera objetiva puede ayudar a entender dónde están las brechas en el camino hacia la digitalización.
 
3. Introducir nuevos integrantes, que sean personas con ADN digital, en el directorio.
 
4. Analizar las competencias digitales y el mindset de la alta gerencia de la organización y delinear una estrategia para potenciar el talento digital. La búsqueda es hacia una mayor agilidad de aprendizaje, y a estar dispuestos y ser capaces de transformar el modelo de negocio, centrarse en generar valor para el cliente y comprender el impacto de la digitalización y sus riesgos (incluida la ciberseguridad). Este punto debe rotularse como urgente, incluso si ello requiere decisiones que resultan dolorosas.
 
5. Crear una (o varias) “sillas digitales” en el directorio es esencial, pero es solo uno de los primeros pasos hacia el alto rendimiento. Los directorios deben comprometerse abiertamente con las contrataciones digitales en todas las posiciones ejecutivas. Esto significa interactuar de forma proactiva con los nuevos ejecutivos, aprender de su experiencia y decidir conjuntamente la estrategia a implementar.
 

La introducción de diversidad en una organización, bien gestionada, trae mayor innovación. En un directorio, la diversidad digital no solo propicia mayor creatividad, sino que en la mayoría de los casos es el pasaporte de supervivencia. Y, si nos detenemos dos minutos, advertimos que ya estamos en la mitad del río de esta enorme revolución digital, incluso en los países de nuestra región de América Latina.

Está presente en todo lo que hacemos y en todo el ciclo de nuestra vida. Es entonces primordial que los directorios incorporen, en su integración y comportamiento, este paradigma. Para seguir creciendo, aportando valor en las diferentes comunidades en las que influyen, inspirando y garantizando su transformación y sustentabilidad hacia el futuro.

 
La autora es especialista en gestión de talento y socia de Amrop Argentina.
 

Autor: Clarisa Vittone, Socia, Amrop Argentina.